27/5/13

¡Que necesarios son los mercados!

Hoy he estado en el mercado. Camino de vuelta a casa por la acera del antiguo Ponce de León. Observo el trasiego de gente: bolsas y carros de la compra van y vienen. El intenso tráfico no deja un hueco a un anciano que empuja un carro en el que se apoya a modo de andador. Intenta cruzar la calle sin esperar al paso de peatones. Su caminar inestable y... sus prisas (¿?) se me antojan temerarios.

¡Que necesarios son los mercados! ¡todos los mercados! Sí, todos. También esos que ahora controlan primas que solo se dejan tocar por ellos; las muy p... Mercados financieros, bolsas de valores, bancos que han contribuido al progreso, al desarrollo de la economía mundial en los últimos siglos como pocas instituciones lo han hecho.
"Las dos terceras partes de las operaciones en bolsa en EE.UU. las realizan agentes robotizados. Miles de ordenadores están interconectados para la compra y venta de miles de cuotas de mercado cada micro-segundo, sin ningún control o regulación humana. Las sumas que se pueden ganar son estratosféricas pero, cuando se equivocan, pueden provocar las 'caída súbita' de los mercados a una velocidad de vértigo"
No siempre el camino más rápido es el más seguro para todos. No siempre se llega antes donde uno quiere ir por correr más. El anciano debería buscar el paso de peatones aunque eso le cueste unos minutos. El tráfico en la calle del mercado no debe pasar de treinta y respetar los pasos de cebra. Puedes ir a doscientos por la autopista, tu coche y tú podéis hacerlo, pero ¿llegarás? ¿llegaremos los demás?
"El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha reconocido hoy que no entiende lo que ocurrió ayer en la bolsa con las acciones de Bankia, que sufrieron un descenso del 51,43 % después de que los inversores negociaran 49,93 millones de acciones respecto a un capital de 19,93 millones de títulos"
¡Que necesarios son los mercados! Con límites de velocidad, con pasos de cebra, con direcciones prohibidas. Cuanto daño están haciendo esos mercados que atropellan ancianos y se limitan a darle al limpia porque se les ha manchado la luna. Esos financieros que defienden a capa y espada la ley de la jungla, sin señales, sin limites, la ley del más fuerte. Porque ellos son enormes, con un apetito insaciable, gigantes capaces de engullir comunidades enteras, con hombres, mujeres, niños y ancianos incluidos.
Los mercados financieros siempre han querido más. Siempre han pensado que los códigos de circulación no eran para ellos, que llevaban la velocidad en sus venas y que si se les liberaba de controles todo el mundo se beneficiaría. Y alguien se lo debió creer. Y ensanchó carreteras, quitó señales, construyó gigantescos vehículos con potentes motores...
Ahora llevan el parabrisas ensangrentado y siguen corriendo. Y nadie parece capaz de frenarlos.

Nota: El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, lo entiende todo perfectamente.

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