Marzo de 2007.
En casa vivimos seis personas: la pareja que ideó esta familia, mi mujer, Marta, y yo; dos niñas, Sara y Marta; el pequeño, Juan; y el abuelo, Manuel, mi suegro. Trotski, un labrador negro más bueno que el pan, y una hipoteca —sin nombre, ahora que caigo— también viven con nosotros.
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27/10/14
Nadie hablará de nosotros...
Es más alto que el resto –tampoco demasiado–, jaro y pelado a tazón. Se le ve un poco huraño, muy serio. Para ser un niño de seis años se toma todo demasiado a pecho. Alguien en el recreo le ha llamado lechero y casi le pega. No sé por qué le llama lechero y tampoco por qué no le gusta que se lo llamen. Es nuestro primer año de escuela, primer año en un colegio público de mediados de los sesenta: leche en polvo y "Cara al sol". Él ya es un tipo duro.
9/1/14
Sombras por todas partes (2)
4/1/14
Sombras por todas partes (1)
Quiero escribir, pero me sale espuma,
Quiero decir muchísimo y me atollo;
No hay cifra hablada que no sea suma,
No hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
Quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay voz hablada, que no llegue a bruma,
No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Intensidad y altura, César Vallejo.-
Imagen: Guervós
Quiero decir muchísimo y me atollo;
No hay cifra hablada que no sea suma,
No hay pirámide escrita, sin cogollo.
Quiero escribir, pero me siento puma;
Quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay voz hablada, que no llegue a bruma,
No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.
Intensidad y altura, César Vallejo.-
Imagen: Guervós
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