Una imagen se me viene a la cabeza una y
otra vez desde la segunda semana de confinamiento (la primera fue un
poco de prueba, incredulidad, asombro): Un coche se para en mitad de la calle entorpeciendo el tráfico. La
gente del entorno, con muy buena voluntad y sin conocer de nada al
conductor, se acerca para empujar y desatascar la situación. En la
terraza del bar de la misma acera hay un grupo de personas sentado en una
mesa que se limitan a contemplar la situación y criticarla sin
aportar nada más que mala baba. Se ríen, llaman inútiles a los que
empujan y se piden otra caña mientras se rascan los huevos.
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26/9/19
Ecologistas, negacionistas y otros "istas"
Estos días se vuelve a hablar del
cambio climático en las más altas instancias mundiales. Los líderes
más poderosos (y los menos) se posicionan. Salen informes de
expertos que ponen los pelos de punta al más pintao. Remueven
conciencias con discursos bienintencionados, impactantes; firman
acuerdos con los dedos cruzados ocultos en la espalda, se inventan
impuestos que no sirven para nada y mañana, todos de vuelta en casa,
les volverá a parecer todo una mala pesadilla provocada por una cena
pesada.
28/3/19
Más Jose Luis Cuerda y menos Hollywood
Recuerdo un capitulo de los Simpsons en donde Homer se entera de que si pillas a alguien en tu propiedad sin tu permiso, puedes pegarle un tiro y no pasa nada, no te pueden culpar de homicidio y no tendrías problemas con la justicia. Homer va a por la escopeta, abre la puerta y comienza a llamar a su vecino Flanders... Tuvo que sujetarlo Marge y explicarle que así no valía.
13/6/18
Dar de comer al hambriento
Dar de comer al hambriento
—No tenemos para nosotros. Estamos en un banquete en donde solo se divierten diez invitados, los otros trescientos sobreviven, pasan necesidades. No cabemos, no hay para todos ¿Sales a la puerta e invitas a entrar a más gente?
—No estás invitando a nadie, has salido a la puerta y te has encontrado tirado en el suelo, muriendo, a una persona a la que nadie quiere ayudar. Si entras y cierras, morirá en tu puerta.
1/4/18
La Plaza: caminar es muy sano
Los avances tecnológicos y la revolución industrial que se vivieron el siglo pasado, propiciaron la creación de una gran clase media consumista en torno a las grandes ciudades. También generó una peregrinación —que aún no ha terminado—, de proporciones bíblicas, del mundo rural al urbanita.
17/1/18
El coche autónomo, el taxi y los taxistas
Hace tiempo que me ronda la cabeza la
idea de por donde puede ir el futuro del taxi. No es una idea clara,
es un batiburrillo de información poco ordenada que se empeña en
llevarme, en enseñarme un camino que no termino de ver claro. Voy
a intentar en esta entrada poner en orden, al menos en parte, mi cacao mental e
intentar visualizar algo de lo que revuelve mis entendederas. No
estoy seguro de que la madeja no sea mayor cuando termine.
3/10/17
No me da la gana
No pienso jugar. No me da la gana. Me niego a entrar en su juego. Quisiera irme lejos, a Nunca Jamás o tres islas desiertas más para allá, donde no lleguen los sonidos de toda esta mierda, donde los colores y olores no me remitan a la putrefacción con la que quieren que juguemos.
22/8/17
Cuando vinieron a buscarme
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Estos días, con los atentados de Barcelona, en caliente, se dicen y se oyen muchas tonterías, verdaderos disparates a los que, a mi al menos, cuesta encontrarles sentido. No solo no les encuentro sentido, me asustan, sobre todo cuando las oyes de personas inteligentes —la masa puede resultar peligrosa, pero no inteligente—, y más aún cuando les oyes cosas similares en frío, sin el calentón que el horror que hemos vivido estos días proporciona.
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Estos días, con los atentados de Barcelona, en caliente, se dicen y se oyen muchas tonterías, verdaderos disparates a los que, a mi al menos, cuesta encontrarles sentido. No solo no les encuentro sentido, me asustan, sobre todo cuando las oyes de personas inteligentes —la masa puede resultar peligrosa, pero no inteligente—, y más aún cuando les oyes cosas similares en frío, sin el calentón que el horror que hemos vivido estos días proporciona.
26/12/16
Banderas y camisetas a juego
Lunes, seis de la mañana. El despertador, implacable, te pone de nuevo en pie. Hoy también hay partido, todos los días hay partido.
Saltamos al césped y la realidad nos vuelve a meter la pierna de mala manera. Se oyen gritos, se agitan banderas. Desde el palco —calentito en invierno y fresquito en verano— se apela a nuestro sentimiento patrio; también se untan árbitros y se intercambian vergonzosos maletines repletos de dinero obtenido en más que dudosos negocios. Un tipo, con la mano en el pecho, canta un himno. Bufandas y gestos obscenos de hooligans desde el primer anfiteatro dan colorido y aportan pasión al evento.
Saltamos al césped y la realidad nos vuelve a meter la pierna de mala manera. Se oyen gritos, se agitan banderas. Desde el palco —calentito en invierno y fresquito en verano— se apela a nuestro sentimiento patrio; también se untan árbitros y se intercambian vergonzosos maletines repletos de dinero obtenido en más que dudosos negocios. Un tipo, con la mano en el pecho, canta un himno. Bufandas y gestos obscenos de hooligans desde el primer anfiteatro dan colorido y aportan pasión al evento.
2/5/16
Hoy voy a hablar de política
Hoy voy a hablar de política. ¡Pero si no haces otra cosa!
Es cierto que la política lo impregna todo y es inevitable que cuando expresas tu punto de vista sobre la problemática social de tu entorno, al post de marras se le adhieran sonidos, tintes u olores que nos traigan a la cabeza determinadas posiciones políticas. La mayoría de ocasiones ese olor estará influenciado por el estado de ánimo del lector, por sus propias querencias o carencias ideológicas, por lo que haya comido ese día o simplemente por la tontá que acaba de leer en Twitter. También puede ser que el autor tenga unas inclinaciones determinadas y, aunque lo intente evitar (o no), se le vea el plumero a una legua en cada una de las frases que salen de su teclado.
Es cierto que la política lo impregna todo y es inevitable que cuando expresas tu punto de vista sobre la problemática social de tu entorno, al post de marras se le adhieran sonidos, tintes u olores que nos traigan a la cabeza determinadas posiciones políticas. La mayoría de ocasiones ese olor estará influenciado por el estado de ánimo del lector, por sus propias querencias o carencias ideológicas, por lo que haya comido ese día o simplemente por la tontá que acaba de leer en Twitter. También puede ser que el autor tenga unas inclinaciones determinadas y, aunque lo intente evitar (o no), se le vea el plumero a una legua en cada una de las frases que salen de su teclado.
11/4/16
Efectos secundarios
Que
complicado es todo, que difícil es no quedarse mirando los arboles que
nos impiden ver el bosque —que nos los ponen delante aposta para que
no veamos—. Que fácil es tirarse a la yugular del desgraciado que sufre las
consecuencias de un mundo injusto, de dirigentes corruptos e inútiles
que se dedican a hacernos la vida imposible a todos.
29/6/15
Orden establecido
Imagino lo que debía ser la lucha obrera, la lucha por la igualdad de la mujer, de los gays o cualquier otro colectivo o minoría de finales del XIX y principios del XX. Aquellos trabajadores de jornadas interminables y míseros jornales en huelga. Imagino a aquel empresario gordo, con chistera y puro en la comisura de los labios, apoyado por los poderes políticos y económicos, dejando en la calle o metiendo en la cárcel, en el mejor de los casos, al cabecilla obrero; condenando así al hambre a su numerosa familia, dando escarmiento y haciendo ver al resto de plantilla que ir contra el "orden establecido" les podía salir muy caro.
21/4/15
Tiempos nuevos, ¿tiempos salvajes?
Africanos encaramados a la valla de Melilla, saliendo arrastras de nuestro saquito de tierra o muriendo ahogados en masa en el mar más civilizado del mundo. Modernas cámaras de gas reconvertidas en barcazas que siegan vidas a destajo. "Son solo negros", diría un afamado periodista, columnista e intelectual asiduo de tertulias varias que yo me sé.
Elecciones a las que entran sin llamar, casi dando una patada en la puerta, actores que no habían sido invitados, hartos del ninguneo general.
Fanáticos iluminados venidos de otros lugares que, en su locura, ponen patas arriba todo lo que tocan y pretenden refundar y evangelizar tierras lejanas para salvar las almas paganas que las habitan, sin su permiso, sin preguntarse si preferimos seguir en el infierno.
Elecciones a las que entran sin llamar, casi dando una patada en la puerta, actores que no habían sido invitados, hartos del ninguneo general.
Fanáticos iluminados venidos de otros lugares que, en su locura, ponen patas arriba todo lo que tocan y pretenden refundar y evangelizar tierras lejanas para salvar las almas paganas que las habitan, sin su permiso, sin preguntarse si preferimos seguir en el infierno.
19/2/15
El mensajero no tiene culpa de nada
Está cabreado, muy cabreado. En el taller, frente al montón de chatarra inservible en que se ha convertido su otrora espectacular todoterreno, que tanto esfuerzo le costo conseguir, grita, despotrica y echa pestes sin pensar contra todo lo que se mueve. Desquiciado, abandona el taller con la obsesiva idea de encontrar culpables y hacer rodar las cabezas necesarias para compensar todo lo que le está pasando.
No comprende nada. Se le vienen abajo sus esquemas. Todo su mundo se le escapa entre las manos, se desmorona. Tiene a los culpables delante de sus narices. O cree tenerlos.
No comprende nada. Se le vienen abajo sus esquemas. Todo su mundo se le escapa entre las manos, se desmorona. Tiene a los culpables delante de sus narices. O cree tenerlos.
29/1/15
Deudas para someter voluntades
Quien nos iba a decir que en pleno siglo XXI el poder del dinero continuaría estando por encima del bien y del mal. Se nos llena la boca de siglo XXI cuando queremos resaltar lo avanzado de los tiempos que nos está tocando vivir: derechos humanos, igualdad, democracia, libertades básicas comúnmente aceptadas por todos... ¡Que estamos en el siglo XXI, hombre!
Pues no: poderoso caballero es don dinero, que decía don Francisco de Quevedo allá por el siglo XVII. Poderosisímo, diría yo.
Pues no: poderoso caballero es don dinero, que decía don Francisco de Quevedo allá por el siglo XVII. Poderosisímo, diría yo.
24/1/15
Reflexiones filosóficas en zapatillas
"El ser humano es un ser social"; "el ser humano es bueno (o malo) por naturaleza". Hay frases hechas —la mayoría nadie sabe quien las hizo— de todo tipo y para todos los gustos, y todas tienen bastante o al menos algo de razón. Puedes escuchar una frase y su opuesta y pensar, según el momento y el lugar, que ambas son absolutamente certeras. Con las ideologías que los políticos arrastran tras de sí ocurre algo parecido. Mucha otra gente (no solo políticos) arrastra la ideología por los pasillos de su existencia (y la de otros), pero los políticos posiblemente sean el caso más visible y que más nos afecta a todos.
17/12/14
La música nos hará libres
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| Foto de Marcos Molina |
27/10/14
Nadie hablará de nosotros...
Es más alto que el resto –tampoco demasiado–, jaro y pelado a tazón. Se le ve un poco huraño, muy serio. Para ser un niño de seis años se toma todo demasiado a pecho. Alguien en el recreo le ha llamado lechero y casi le pega. No sé por qué le llama lechero y tampoco por qué no le gusta que se lo llamen. Es nuestro primer año de escuela, primer año en un colegio público de mediados de los sesenta: leche en polvo y "Cara al sol". Él ya es un tipo duro.
23/10/14
Nada que romper
Hoy, de refilón, he oído, en una de las múltiples tertulias radiofónicas matutinas, que alguien está buscando, propiciando o pretende, si pudiese, la ruptura del pacto constitucional. Parece ser que a esta gente que busca la ruptura ya no les valen aquellas cosas tan bonitas que se consensuaron entonces y que hablaban de soberanía popular, de respeto, de justicia, libertad, igualdad... y que vinieron a vertebrar la convivencia, tan complicada siempre, de todo hijo de vecino en esta nuestra amada y siempre incomprendida España.
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